Anatomía de tres joyas

Anatomía de tres joyas

Anatomía de tres joyas

Dicen que los buenos magos jamás revelan los secretos que hay tras sus mejores trucos. Ya sabéis las que pasaban los protas de El truco final. Pues bien, Begoña y Diego no son grandes magos… No han podido evitar explicarnos la magia que hay contenida en sus joyas de papel favoritas.

 

 

 

 

Pero viendo este vídeo que os dejamos con las piezas Menina, Gato y Almendro explicadas por sus hacedores, uno puede encontrar otro tipo de magia: la del trabajo e ingenio que oculta cada resultado final. Destapando este proceso creativo destapamos también ese mito sobre los magos y afirmamos con rotundidad que un truco no pierde encanto e interés al ser desvestido, sino que los gana. Porque, de pronto, entendemos que lo verdaderamente mágico son la imaginación y el trabajo que llevan a un artista (del papel o del ilusionismo, tanto dá) a conseguir aquello que se proponía y que ha llegado a cautivar eróticamente nuestra mente. 

 

 

No es verdad, amigos y amigas, que un chiste pierde su gracia cuando lo explicas. Es, precisamente cuando lo explicas, cuando la risa te rompe por dentro en toda la profundidad de cada una de sus capas. Lo mismo ocurre, como podéis ver, con Menina y compañía.